Javier Ossandón 3 Poemas y «Nuestro Breve Refugio» para descargar.

Portada nuestro breve refugio.

Despertar


Todo parece un juego inútil
mis ganas de jugar lo parecen
La existencia se devuelve por mis ojos
Me niego a aceptarla
La luz de la mañana no puede ser la luz de la mañana
Mi mano pequeña bajo la mano de mi madre no puede serlo
Estoy aquí
bajo las nubes que se desdibujan cada largos cinco minutos
Esto parece una pesadilla o un sueño
No sé
Este es un lugar que desaparece bajo las sombras de los coigües
Es mi cotona color rosa porque no tenían otra para comprarme
Son los niños jugando y yo con miedo a caer
Es un río que pasa cada vez que me duermo
y me mojo los pantalones
Es un desierto inútil
La vida después me daría la razón
Hay que sufrir un poquito con las partidas de la madre cada mañana
porque debe trabajar para que crezca
o debo crecer para que trabaje
ella y yo
Y es la miseria
los ojos blandiendo el infinito desafiando las horas
como un mono porfiado que siempre vuelve allí
Preferiría una muñeca rusa para protegerme en una cada vez más grande
pero a la larga los absolutos se llenan de cicatrices innecesarias
Aún no puedo entender el alma colectivamente
apenas me entiendo a mí mismo
Es el espíritu una fuerza que sobrepasa los sistemas que se crean en comunidad[Esos últimos dos pensamientos corresponderían a un futuro involuntario]Yo sólo quiero y ni si quiera sé lo que quiero
Ni siquiera sé si deba estar acá
Los juguetes me parecen bonitos pero no son tan importantes
Ni siquiera sé que significa “importante” pero me enamoro hasta del sonido de los segunderos
Me enamoro y les temo por lo mismo
Las horas
Qué fueron las horas en ese momento
Un río acompasado que pasaba infinitamente y tenía fin.

.

Adolesciendo


La soledad radica en nuestros ojos muertos
En el viento oscuro que corre por una cordillera que no podemos ver
Nuestra habitación es una sombra cubierta de soledad
Esto pasos son la tirantez de los grilletes en un mundo tardío
No sabemos en qué época llegamos aquí
Desde nuestros hombros se vierte un charco espeso de sangre
El barco de nuestras caderas se hunde
Mientras entra el frío absoluto por los poros de nuestra piel
Nuestros corazones son una caja metálica
olvidada en la bodega del patio trasero
Su óxido es el color de nuestro nuevo emblema patrio
Vamos a tocar la luz con el calor de la amistad algún día
Cuando esta rosa roja no sea estéticamente necesaria
esta rosa roja que sujetamos con los labios y entregamos al fondo del mar
como homenaje a la madre muerta
─Esas eran las premoniciones que nos mostraban las luciérnagas desde las pantallas
para algunos más ciertas que para otros─
La amistad nos salvará algún día
Cuando nos despojemos de esta oscuridad encandilante
Cuando dejemos de gozarla como una orgasmo perpetuo
Cuando dejemos de inventarnos esta puta soledad que no existe
Siempre estuvimos seguros del vacío hasta que experimentamos el vacío
Pero nos hundimos al fondo del mar para encontrar a la madre muerta
La habíamos matado por segunda vez en el mes
O ella nos mató regalándonos una soledad semanal
La ofrenda de las luciérnagas ─la televisión─ fue nuestra alquimia invaluable
Sus imágenes son trazos de versos que nos salvaron la vida por una tarde
Pero era la vida la que no podía salvarnos de nosotros mismos

.

Gendo Ikari


Al trasfondo de la historia
Todo se trata de poder
Todo se trata de amor
El poder permite amar
Amar permite accionar en el mundo
Es la causa que nos vuela los ojos cuando lloran
Un abrazo colectivo nos empodera
sabiendo que la jerarquía es opuesta
a los esquemas del cariño
Hay un país construido en base a las telarañas del trauma
¿Puede el amor permanecer
en los intersticios artificiales del poder y no morir?
Una máquina robot sangra


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Todo se trata de poder
Todo se trata de amor

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