Matías José Morales – Potencia de lo Libre.

NO ERA ESTO LO QUE IMAGINÉ CUANDO ME DIJISTE

UNA VIDA EN LA NATURALEZA”, PERO ME PUEDO ACOSTUMBRAR

A LOS CUERPOS EN EL SUELO Y SU VARIEDAD DE SABORES.

 

Entre lo uniforme y verde

de tus ideales de amor

hay sectores que tienden

 

a ser redondos

 

donde el pasto

se proyecta desde el fondo

por la nutrición de los cuerpos.

 

Delincuentes voluntarios

se pudren

en el campo.

 

Los ojos lloran por el hedor

a valor altruista

en la ciencia:

 

treinta grados a la sombra

y el aire

es húmedo, pesado.

 

Cada cuerpo

deja una silueta

de hierba muerta, pero luego

la altura de lo verde se venga:

arbusto

vigoroso como estatua

tributo al reposo.

 

La sangre se acumula por el frío

luego viene un banquete

 

que termina

por reventar los tejidos.

 

 

 

 

 

 

¿QUIÉN LE AMPUTÓ LOS BRAZOS A TAO LIN?

 

Hoy descubrí que me puedo enviar

correos electrónicos

a toda hora, y nadie

me obliga a responder.

 

Que soy un pelito en el roll-on

de un artículo

nuevo.

 

Y que la vida es Messi

llorando en el pasto

con la frente pegada al ombligo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CANALIZACIÓN DE BASHO N°7

 

1

A este haiku

parece importarle

mucho la regla.

 

2

A este otro

no tanto, la verdad es

que hace mucho dejó de contar

las sílabas que lo componen.

 

3

Y a este último

ni siquiera le gusta

que le digan haiku

 

prefiere mirar

el agua correr

por la orilla de la vereda

 

y soñar

ser una hoja.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

LO QUE DIJO JESÚS LUEGO DE VOLVER AL BRONX

 

Esta es la casa

donde nací, y he tratado

de alejarme de aquí.

 

Ahora

sé que me quedaré.

 

Dentro de la casa

hay un niño llorando

¿lo puedes oír?

 

Le dice a su padre

que sigue vivo

y que el árbol será testigo.

 

Marca con tiza

mi contorno en el suelo, dime que soy

el último movimiento

de algo importante.

 

Te recuerdo parado

en medio del baño, atrás escrito

en negro sobre la pared decía:

 

trauma, y los tambores

retumban hasta explotar

hacia dentro.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¿ES  IDEA MÍA O EL COLUMPIO DE LA PLAZA

HA SOLTADO ALGUNAS LÁGRIMAS?

 

Tu boca moduló una esfinge

para decir

lo que repeles de mí.

 

Miré los bordes de lo mojado, noté

los esfuerzos por ofender

y ahorcar

con un bate

tu compasión.

 

Y tal vez no merecía

ser pateado en el suelo

solo para contentar a unos cuantos niños

 

aburridos de que los columpios

no vayan a ningún lado

 

pero te concedo la demanda:

 

todos tienen la esperanza

de algún día dar la vuelta al mundo

colgando de cadenas

 

porque si en algo somos buenos

es en mantener lo que no tenemos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

EL ÚLTIMO: YO

 

Enterré doce perros muertos

ahí mismo donde dijiste

que arrugas serían testigos

de la complicidad supra sensorial

que nos une a un enjambre.

 

Enterré uno

por esa vez que cantaste boleros

sobre narcos enamorados de gendarmes.

 

Enterré dos

por la sangre cuajada en balde.

 

Enterré tres

por culpa del planeta tristeza.

 

Enterré cuatro

y uno después, antes que los payasos

se den cuenta

que los niños son cobardes.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

TRAP ACÚSTICO BAJO LA HIGUERA

 

Escúchame, esto es importante:

mis problemas

los entierro en el desierto.

 

Alfombras persas los envuelven

como el vómito morado

envuelve a los promiscuos de nuca

con el pavimento.

 

No me pidas favores

que la virgen cumple

a inválidos en semáforos.

 

Descansa en pis” dijiste bajo la higuera

en San Juan, yo lo supe al tiro:

 

mis órganos se caen de sueño.

 

Tú lo sabes por el sonido sintético

de nubes / pétalos

 

manipulando teclados que generan

atmósferas cómodas

para los amantes de Vangelis.

 

Así que disfrútalo, verme sufrir

es tu derecho de nacimiento.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

HAY UN PIE MUTILADO SOBRE LA MESA

 

¿De qué me sirve saber

si el líquido arrojado

era bencina, cuando ya la ceniza

decora el lugar?

 

Rincones que antes fueron refugios

hoy no soportan

la sobre exposición

que la fama trae consigo: tendones

cuelgan.

 

Ardientes estructuras, Estado islámico

y rastros de sangre: temas comunes

en seca boca de poeta

por medios alternativos domesticado.

 

Pocos segundos fueron necesarios, el corte

de un machete sin filo

se adjudica

la venganza de los árboles.

 

Siempre

hay rostros tristes en primera fila.

 

¿Qué hizo aparecer

un pie mutilado

de manera artesanal

y poco quirúrgica

en medio del poema?

 

Nunca faltan razones

cuando sobran palabras.

Siempre hay una primera fila

en suplicios descritos

por infantiles e imaginativos

testigos.

 

Hay un pie mutilado sobre la mesa

y no haremos nada

por su dueño.

 

 

 

 

 

TÉCNICA DE SALVATAJE PRE FONÉTICO

 

Sigue el ritmo

en el baile de la guillotina.

 

Inserta preguntas sofisticadas

entre poemas de ayuno bíblico.

 

Comparte un post interesante

sobre vacas post-estructuralistas.

 

Conozco un tipo que vende anteojos

que otorgan aspecto de filósofo

homosexual con tendencias suicidas, te puedo dar

su número telefónico.

 

Acá debería poner una pregunta

para disimular el ácido en lo aleatorio, y tener

        lindo cierre.

 

Sigue el ritmo

de la cabeza y su rebote.

 

Tercer año de psicología clínica:

psicometría, interpretar

sangre en el suelo.

 

Otra pregunta gratuita, lazo al cuello.

 

Toma la punta, yo el otro extremo.

Veamos quién es más fuerte

si la interpretación es una cuerda.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

EL FILO NO MERECE SER USADO PARA SEPARAR

 

Todavía me cuesta decidir

si prefiero el torso desolado

o después, cuando el silencio

—fantasía primera incolora

o murmullos de infancia—

se diluye entre gritos de viraje

en dientes de serrucho.

 

Tenían razón los mensajes encontrados

entre la maleza cubriendo tu dignidad.

El filo no merece ser usado

para separar miembros cariñosos.

 

Es cierto entonces

al tocar sangre lo blanco:

 

todo se complica entre lo que conozco

y la presión arterial se desmaya

—se va de espalda, al saber el precio

de su existencia—.

 

El aire puro

está cada día más caro en el campo

y nosotros

no tenemos los pies indicados

para correr con los zapatos duros

del Estado.

 

Entonces el tema es:

no sabemos hasta cuándo

podremos caminar descalzos

y ver caer cascadas de glóbulos blancos

sin recibir un premio de consuelo:

 

engomar la conexión

con la cáscara de la madre, cortar

lo continuo.

 

Necesitamos una urgente pluma

y sus tacones para separarnos del suelo:

en eso consiste el primer paso.

 

El segundo

ya no importa.

 

VIMOS COSAS Y LUGARES

 

Bajo el momentáneo calor

siempre voluntario

de la cara interna de mi brazo:

 

vimos lugares varios

rincones interesantes que redondear.

 

El resultado de la experiencia

una suma correcta, siempre

es el mismo: poco.

 

En África, dice el cuento:

“no hay platos que fregar,

sobre la mesa —luego de la fiesta—

quedó el pellejo salado de su víctima

que sin saberlo; voluntaria

vino bailando”.

 

Deshidratados, vimos figuras

amables en su polvo: teóricos postulando

que al beber agua de lengua

 

cayendo de tu boca al dormir

con la boca abierta, la lluvia

conoce la envidia, cuando considerada no es

refresco constante: besos en el cuello

al mediodía.

 

Vimos cosas destinadas al olvido, y fue

hermoso.

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