Cuento: Maleza – Gabriela Campillo Figueroa

es ferias campillo

Teníamos catorce las dos. Tú cumplías años el 6 de febrero y yo el 20 de marzo. Éramos las mejores amigas. Tú tenías pecas, yo espinillas, tú hablabas ronco, yo agudo, tú eras de pelo bien negro, yo un poco rubia.

Un día fuimos al cerro y caminamos por horas bajo el sol. Me quemé tanto ese día, y tú te reías con ternura de mi desgracia. Te pregunté qué ibas a hacer en las vacaciones y me contaste que estabas conociendo a alguien. Yo sentí alegría y pena a la vez. Te pregunté quién era, pero me lo ocultaste, cambiaste el tema, miraste al suelo con un poco de vergüenza.

Caminamos mucho rato entre la tierra y la maleza, en ese gran terreno que alguna vez fueron siembras. Nos gustaba que el campo quedara cerca de nuestras casas. Al volver a la villa te invité a tomar once y me dijiste que no, que tenías algo que hacer. Esa noche mientras yo dormía sentí algo raro, una superstición.

Al otro día estaba fresquito y te fui a buscar a tu casa para salir a andar en bici. Salió tu mamá, y la tía tenía una cara que nunca le había visto, como si hubiese llorado tanto, tanto. Le pregunté por ti para que saliéramos. Me dijo con toda la rabia que nunca le había visto que estabas enferma, que me fuera.

Fui a buscarte todos los días, tu cumpleaños, el mío, el dieciocho, navidad, año nuevo. Toqué el timbre de tu casa todo un año y nunca saliste. Jamás te volví a ver. Te echaba mucho de menos, y ahora que te veo haciendo el aseo en la universidad en la que soy profesora, me da pena y rabia.

Qué nos pasó que desaparecimos. Qué te pasó que te me perdiste para siempre. Me siento un poco traidora de ti, porque después de muchos años supe que el hombre que habías conocido tenía 20 años más que nosotras y que te dejó una hija. Sé que le pusiste mi nombre, quizás por lo mucho que te pesaba que nuestros caminos se hayan separado tanto.

Quiero que sepas que sigo igual, y que me encantaría que esta carta fuera real y que caminemos de nuevo por ese campo marginal bajo el sol. No te hablé porque me dio vergüenza, miré el piso y seguí caminando. Ahora te busco entre las mujeres, con tu uniforme azul limpiando el piso, pero no te encuentro. Te perdí por segunda vez.

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Gabriela Campillo

(1994) Periodista y escritora de relatos breves de ficción. En 2014 obtuvo el primer lugar del Concurso Literario UC en la categoría cuento, por el relato "Todos los pasajeros deben descender". Ha publicado algunos cuentos breves en el blog femenino Mimag.cl. hoy trabaja en la publicación de su primer libro.

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