POESÍA JOVEN MEXICANA: 2 poemas de Adrián Martínez

Adrian MartinezAdrián Martínez (León, Guanajuato. 1991): Lic. en Gestión cultural por la Universidad de Guanajuato. Autor del poemario Le vendí mi alma al demonio del copyright© (Suicide Editors, 2015). Director editorial de Editorial Montea (2013-). Editó, compiló y prologó la antología Pasarás de moda: 35 poetas jóvenes en español (Montea, 2015). Editor de la revista Kraft (2014) y corrector de estilo en Hybris (2015-). Participante en el II Encuentro Nacional de Escritores Jóvenes Jesús Gardea, e invitado especial en la III edición del mismo. Antologado en Ballenas en hormigueros: Antología hispanoamericana de minificción (Ojo de pez, 2014). Ha leído su obra en festivales de poesía como POEMM y Magma; y en ferias como la FIL Zócalo, FIL MTY, FIL GDL y FeNal.


.

.

.

No soy Stephen Hawking

Siempre es hoy, ya es parte de mi ser.
Quiero hacer
cosas imposibles.

Gustavo Cerati.

Tengo una teoría sobre nosotros.
Para formularla he gastado aproximadamente 15 segundos.
Tengo una teoría sobre nosotros
y voy a comprobarle al mundo que tengo razón
aunque en el fondo
solo intento echártelo en cara a ti.

Mi teoría se fundamenta
en la contradicción
en las altas luces y las bajas miradas
que me has dado en el transcurso del día
en la atención que pusiste
cuando puse los ojos en blanco
fue mi prueba de campo

Mi teoría postula
a los vampiros emocionales
y los agentes de caos
como un mismo ser trastornado
humano agujero negro
que solo emite radiación
cuando hay que joder o chupar lo que le rodea.
Tengo una teoría sobre nosotros
y esta podría comprobar la existencia:
de seres pentadimensionales
que nos observan cuando usamos el baño;
de dios como un algoritmo
que genera las piezas que no necesitas en el tetris;
de viajeros en el tiempo
que vinieron para comprar ropa y discos;
de alienígenas con un mensaje claro:
no construimos ninguna maldita pirámide;
de una cura para todos los males
que no sea un mezcal ni una cuenta bancaria.

Tengo una teoría sobre nosotros;
que debería publicar en una transnacional
para ayudar a otros enfermos mentales
el tiraje tendría que ascender
a miles de millones de copias.

Tengo una teoría sobre nosotros
que podría cambiar al mundo,
pero jamás nos cambiará a nosotros.
Te la diré e intentarás refutarla,
propondrás otro modelo
harás experimentos con nosotros
para demostrarme lo idiota que soy.
Haremos nuestras teorías
cada vez más largas y complejas,
a nadie le interesará rescatarlas
cuando muramos en la discusión.

Todos tienen grandes teorías sobre sí mismos,
pero nadie es científico en su propio laboratorio.
Todos somos animales de prueba.
Todos deberíamos haber estudiado
alguna ciencia exacta.
Nosotros pudimos haberlo hecho,
ser parte de un equipo de investigación
sobre nosotros
y decir:
Entendemos la singularidad
matarnos en la entropía
de las personas estables.

Tengo una teoría sobre nosotros,
y otra infinidad perdida en las sinapsis
sabemos que las posibilidades
de estar en lo correcto
son casi nulas.
Infinitesimales.
Pero eso nunca me detuvo antes
para crear teorías sobre cosas que no existen.

 

Le vendí mi alma al demonio del copyright ©

Le vendí mi alma al demonio del copyright.

Tiene en su oficina un papel rotulado

que vale menos que el título

obtenido en la universidad

y sirve para menos cosas aún.

Se la vendí porque los mesías

de creative commons

no me hacían creer

en que podría pagar mi propia renta.

El demonio del copyright

tampoco pagará por ello,

pero me ofreció quedar registrado para siempre

y en este punto

me agrada más cualquier oferta

que me salve hoy

aunque me condene mañana.

 

Ya antes había vendido mi alma.

 

Al demonio de la dieta omnívora,

pero más carnívora que otra cosa.

Al demonio de la alt-lit,

aunque él pudo haber sido parte

de una alucinación con DXT.

Al demonio del borderline,

que rompió el contrato

cuando yo terminé con ella.

Al demonio del Lumen;

me identifiqué con su logo

en forma de emoji triste y rojo.

Al demonio del verano,

que me ofreció sexo

y me dio resfriados.

Al demonio del cinturón de seguridad,

que no se llevó mi alma

pero me dejó lisiado.

 

Al demonio del mezcal,

que era un gusano muerto

y olvidó volver con el vómito.

Al demonio de la juventud,

que me arrancó el pelo

porque los 20’s son los nuevos 30’s.

Al demonio de Ushuaia,

que, oculto en el hielo,

me enseñó el fin del mundo.

Al demonio de la popularidad,

que ya había pasado de moda

como lo harás tú.

Al demonio de la poesía

Que me dijo ahí estaré

Pero nunca me dijo cómo era.

 

Cuando muera y releamos el contrato

todos los demonios y yo juntos,

se darán cuenta de cuánto los jodí.

Los registré a todos a mi nombre

y luego los vendí.

.

.

.


Los poemas y autores que se presentan a continuación, se enmarcan en el proyecto “Inmediatez en Tensión; antología de jóvenes poetas Mexicanos”, compilado por el poeta chileno Fabián Burgos, a publicarse el año 2017 por editorial “Los Perros Románticos”.

 

Comenta con Facebook

More from Suda La Lengua

POESÍA JOVEN MEXICANA: 3 poemas de Nubia Abish

. .       Nubia Abish (Chiguagua, 1988): Nací, crecí y...
Read More