Perro con chaleco.

El próximo invierno, los mosquitos medirán dos metros y las moscas van a ser tan gordas, que no existirá ventana alguna que te salve de ser mordido hasta la muerte. Los hospitales van a amanecer, atestados de niños sin  sangre,  amontonándose en basureros médicos, rodeados de jeringas vacías  y  explosivos caseros.

No habrá refugio, precedentes ni mesas de negociación, dicen que una silueta te susurra cosas en la niebla, con esa voz confiada, tranquila. Esa voz que no es una voz, ni una confusión, ni un trozo de actualidad, de hecho no está abierta a interpretación de ningún tipo.
Se podría decir, tal vez, que esa voz es como el wifi, dicen, y que el próximo invierno será el peor en 100 años
El próximo invierno se cae el palto, de esa wea estoi seguro, con cuea lo vamos a escuchar, si es que lo que queda del viento no nos lo lanza contra la casa, ta bien, no importa. Para ese entonces, lo más probable es que estemos muertos, balbuceando sin ojos, en una fosa común secreta de algún estado fallido, con los anos grises, ateridos por el frío.
Nuestros gritos amenazan el mundo, por un tiempo viajan por frecuencias, corrientes y movimientos de los mas variados, pero son editados por el trasvesti con acento exótico del noticiero central, donde pide a una audiencia invisible, que por favor, no le manden más material sobre el conflicto mapuche, simplemente porque no lo va a mostrar

“Agradezcan al invierno mejor, porque bajo su gris manto de muerte, esconde a la mejor policía, la mas perfecta maquina estúpida al servicio del fin del mundo, y además obediente, impacientes a su próxima ronda nocturna, babeando una hiel roja y oscura, mientras sus ojos acosan el reloj del casino, como escondiéndose detrás de la inercia, con toda su maldita raza. Por mi, celebraría cada vez que le explota la cabeza a uno de esos campesinos estúpidos que no quieren prosperar o a esos indios de mierda, que resisten la voluntad del tiempo y tratan de hacerle la collera a Dios, pero claro,  en este país reculiao nadie puede tener opinión propia ¿o me vai a decir que la gente no te aísla?”

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