1. Daniel Link

1- ¿Como ves la producción literaria y de crítica en la actualidad?

La crítica periodística ha prácticamente desaparecido del mapa cultural y apenas se limita a registrar un porcentaje mínimo de lo que se publica en formatos tradicionales. En cuanto a los nuevos formatos (libro electrónico, ediciones bajo demanda), nada de eso parece existir. Si en el futuro alguien tuviera que trazar un mapa de la producción literaria actual recurriendo sólo a los suplementos literarios lo que se entendería estaría bien lejos de la realidad (que no es, por otra parte, demasiado promisoria).

La crítica académica, por el contrario, se desenvuelve con mayor comodidad en los nuevos espacios de distribución de los saberes (pienso en páginas como academia.edu, donde es posible relevar las líneas fundamentales que interesan a la crítica latinoamericana).

En cuanto a la “producción literaria” en si misma, en principio, impugno la designación. No me interesan las “producciones” sino las “experiencias literarias” y, en ese sentido, no veo nada demasiado excitante, nada que me interpele, nada que me lleve al desasosiego o la esperanza. Quiero decir: es muy probable que la literatura, en su formas tradicionales, haya muerto hace rato. Ese vacío debería haber sido la condición necesaria (aunque no suficiente) para arriesgarse (jugarse la vida, digamos) por propuestas nuevas, que, sin embargo, creo, no han sucedido. La condición que falta es, precisamente, el riesgo: hacer propio el vacío, sin el cinismo que se deja leer en la mayoría de las propuestas que circulan.

2- ¿Como articula la cátedra la investigación y la docencia?

No se puede dar clases sin estudiar permanentemente (y damos clases, precisamente, para poder estudiar permanentemente). Los programas de investigación que diseñamos en algún sentido orientan la acumulación de saberes que necesitamos para enfrentar nuestras necesidades pedagógicas. Como me gusta decir: “la cátedra es el lugar de todos los intercambios”. Esto significa que podemos soñar con investigaciones colectivas y lábiles que involucren la posibilidad de que cada uno de los docentes desarrolle sus intereses particulares en un marco de intercambio y enriquecimiento mutuo. Quienes integramos la cátedra trabajamos juntos hace mil años, nos conocemos, nos queremos, nos respetamos. Sabemos que, más allá de nuestras diferencias teóricas y nuestros gustos personales, compartimos el mismo amor al presente y al mundo.

3- ¿Como ves hoy la cultura digital en relación a la producción literaria?

 Todo ha cambiado, mal que les pese a los guardianes del discurso. La literatura parece ser lenta, pero lo es mucho menos que los calculadores que se erigen en “actores” de los “procesos literarios”, lacras que obturan la posibilidad de experiencias literarias. La erudición (necesaria para escribir, para seguir escribiendo) está hoy al alcance de todos. La red nos permite ver lo que se hace en cualquier parte del mundo: ya no hay centros, ni límites para la constitución de una auténtica literatura mundial donde resuenen las voces, los gestos, las apuestas de cualquier literatura en otra.

Hay que escuchar las voces del Tiempo y si esas voces nos aconsejan dar un salto al vacío, darlo. Mañana será tarde (habrá otro vacío).

Daniel Link (Buenos Aires, 1959) es un escritor, periodista y catedrático argentino. Tiene a su cargo la cátedra de Literatura del Siglo XX, en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires. 
Buena parte de su experiencia como docente transcurrió en el ámbito de la escuela media, donde dio clases de Literatura argentina e hispanoamericana, coordinó talleres de publicidad, periodismo, medios masivos y comunicación, y dictó cursos y talleres de especialización para docentes. Publicó tres libros de texto para la escuela media: El pequeño comunicólogo (ilustrado), Literator IV. El regreso y Literator V. La batalla final
Durante varios años fue el director de Radar libros, el suplemento literario de Página/12. Muchos de los artículos que publicó allí pueden leerse hoy en su blog, que Link ha trasformado en un espacio de intensa productividad y que le permite investigar la relación entre la escritura y las nuevas tecnologías. 
Ha publicado libros de ensayo (La chancha con cadenas; Cómo se lee; Clases; Literatura y disidencia; Leyenda; Literatura argentina: cuatro cortes; Fantasmas. Imaginación y sociedad), novela (Los años noventa; La ansiedad; La mafia rusa), dos recopilaciones poéticas (La clausura de febrero y otros poemas malos; Campo intelectual y otros poemas) y su Teatro completo. Es miembro de la Associação Brasileira de Literatura Comparada (Abralic) y la Latin American Studies Association (LASA). Fue becario de la Fundación Guggenheim (2004). Ha dictado conferencias y cursos de posgrado en las universidades Humboldt (Berlín), Nueva York, Princeton y Tulane, las tres en Estados Unidos, Rosario y la UFSC (Brasil). 
En 2007 estrenó su primera obra de teatro, El amor en los tiempos del dengue y en 2011 publicó su primer libro para niños, Los artistas del bosque. Ha sido traducido al portugués, inglés, alemán e italiano.¹

Nota 1. Información obtenida de Comparte libros

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